viernes, enero 13, 2006

A ORILLAS DEL RÍO PIEDRA ME SENTÉ Y LLORÉ ...


Seguimos con Coelho, esta vez un fragmento del libro "A orillas del Río Piedra me senté y lloré"

" ... Yo miraba a la mujer que había sido hasta ese momento: débil, tratando de dar una impresión de fortaleza. Con miedo a todo, pero diciéndose a sí misma que no era miedo, sino la sabiduría de quien conoce la realidad. Levantando paredes en las ventanas por donde entraba la alegría del sol, para que no dañase los muebles viejos.
Vi a la Otra sentada en el rincón del cuarto: frágil, cansada, desilusionada. Controlando y esclavizando aquello que debía estar siempre en libertad: los sentimientos. Tratando de juzgar el amor futuro por el sufrimiento pasado.
El amor es siempre nuevo. No importa que amemos una, dos, diez veces en la vida: siempre estamos ante una situación que no conocemos. El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva a algún sitio. Es necesario aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia. Si nos negamos, moriremos de hambre viendo las ramas del árbol de la vida cargadas, sin coraje para estirar la mano y agarrar los frutos. Es necesario buscar el amor donde esté, aunque eso signifique horas, días, semanas de decepción y tristeza.
Porque en el momento en que salimos en busca del amor, el amor también sale a nuestro encuentro.
Y nos salva.
Cuando la Otra se apartó de mí, mi corazón volvió a conversar conmigo. Me contó que la grieta en la pared del diqeu dejaba pasar un torrente, que los vientos soplaban en todas las direcciones y que él se sentía feliz porque yo le escuchaba de nuevo.
Mi corazón me decía que estaba enamorada. Me dormí contenta, con una sonrisa en los labios ..."

1 Comments:

Anonymous paisdetentaciones said...

excelent!

12:40 AM  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home