jueves, enero 19, 2006

ONCE MINUTOS ...


"... [...] Estuve mucho rato ante la montaña rusa: veía que la mayoría de las personas entraban ahí en busca de emoción, pero cuando ésta se ponía en marcha, se morían de miedo y pedían que parasen los vagones.
¿Qué es lo que quieren? Si escogieron la aventura ¿No deberían estar preparados para ir hasta el final? ¿O creen que sería más inteligente no pasarpor estos sube y baja, y montarse todo el tiempo en un tiovivo*, girando en el mismo sitio?
[...] La montaña rusa es mi vida, la vida es un juego fuerte y alucinante, la vida es lanzarse en paracaidas, es arriesgarse, caer y volver a levantarse, es alpinismo, es querer subir a lo alto de uno mismo, y sentirse insatisfecho y angustiado cuando no se consigue.^
[...] pero a partir de hoy cuando me deprima, recordaré aquel parque de atracciones. Si me hubiese dormido y hubiese despertado de repente en una montaña rusa, ¿Qué sentiría?
Bien, la primera sensación es la de estar prisionera, sentir pavor en las curvas, querer vomitar y salir de allí. Sin embargo, si confío en que los raíles son mi destino, en que Dios guía la máquina, esta pesadilla se transforma en excitación. Pasa a ser exactamente lo que es, una montaña rusa, un juego seguro y fiable, que va a llegar hasta el final, pero mientras dura el viaje, tengo que ver el paisaje alrededor, gritar de exitación..."


"Once Minutos" (Paulo Coelho)

lunes, enero 16, 2006

ME GUSTAS CUANDO CALLAS ...

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda

domingo, enero 15, 2006

ME PREGUNTAS CÓMO ...

Alguna vez les pasó tener miles de palabras atravezadas en la garganta y en la mente y cuando se sientan a escribir no sale nada. Bueno ... así me siento yo estos días, con miles de cosas que quiero volcar en el papel y no puedo. Me frustra tener tantas sensaciones mezcladas que ahelan salir y hay algo que no se los permite.
Hoy vuelvo a subir algo que no es de mi autoría pero que me gusta mucho, espero q uds lo puedan disfrutar también.



Me preguntas cómo me volví loco. Ocurrió así:
Un día, mucho antes de que nacieran los dioses,
desperté de un profundo sueño y descubrí
que se habían robado todas mis máscaras,
las siete máscaras que había modelado y usado en siete vidas.
Huí sin máscara por las atestadas calles gritando:
"¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!".
Hombres y mujeres se reían de mí,
y algunos corrieron a sus casas temerosos de mí.
Y cuando llegué a la plaza del mercado,
un muchacho de pie sobre el techo de una casa, gritó:
"¡Es un loco!".
Alcé la vista para mirarlo y por primera vez
el sol besó mi rostro desnudo.
Por primera vez el sol besó mi rostro desnudo,
y mi alma se inflamó de amor por el sol y ya no deseé más mis mascaras.
Como en éxtasis grité:
"¡Benditos, benditos sean los ladrones que me han robado mis máscaras!"
Así fue cómo me volví loco.
Y he hallado libertad y salvación en mi locura;
la libertad de estar solo y a salvo de ser comprendido,
porque aquellos que nos comprenden esclavizan algo nuestro.

Khalil Gibran